25.6.07
El vértigo de los instantes abismales
Me ha resultado imposible agregar el vídeo a este blog. De cualquier forma les dejo aquí el enlace de la promo.
Conduciendo en libertad
Sin embargo estos dos anuncios, a su vez, no dejan de evocar la "promo" de la quinta y última temporada de "Six Feet Under", mucho más evocadora y de una estética que exalta la vulnerabilidad de la condición humana. Ustedes decidan.
Aquí está la promo de "Six Feet Under" cobijada por el tema "Breath Me" de Sia.
Éste es el anuncio publicitario de Seat León, tema "Pure Intuition" de Shakira.
Y esta es la promoción de "Cuatro" (y muy de "Audi") con el tema "Aire" de Pedro Martín interpretado por presentadores/as y otros talentos del canal "Cuatro" de España: Iñaki Gabilondo, Nuria Roca, Eva Hache, Boris y Ana, Carlos Latre, Dani Martín, Luis Larodera, Josep Lobató, etc.
¿Plagio? Puede que sí o quizá sólo sea agotamiento de ideas. Curiosamente, los tres anuncios son muy entretenidos y el de "Six Feet Under", inolvidable.
7.5.07
El apoteósico "Film Noir" de Annie Leibovitz
El elenco está integrado por: Amy Adams, Ben Affleck, Jessica Alba, Pedro Almodóvar, Alec Baldwin, Adam Beach, Jessica Biel, Abigail Breslin, Jennifer Connelly, Penélope Cruz, Judi Dench, Robert De Niro, Robert Downey Jr., Kirsten Dunst, Aaron Eckhart, James Franco, Djimon Hounsou, Jennifer Hudson, Anjelica Huston, Rinko Kikuchi, Diane Lane, Derek Luke, Tobey Maguire, James McAvoy, Helen Mirren, Julianne Moore, Jack Nicholson, Bill Nighy, Ed Norton, Peter O'Toole, Sylvester Stallone, Sharon Stone, Kerry Washington, Naomi Watts, Forest Whitaker, Bruce Willis, Patrick Wilson, Kate Winslet, Evan Rachel Wood.
Aquí tienen un vídeo flash que preparé con las fotografías de Leibovitz.
25.4.07
Ética del criminal
Hace poco leía una entrevista al creador de "Los Simpsons" y comentaba que si algo bueno ha tenido trabajar para el formato televisivo es que en los últimos años la televisión ha ofrecido series que a menudo superan con mucho la mayor parte de las producciones cinematográficas más recientes.
Supongo que hacía referencia a la televisión y al cine estadounidenses. Lo cierto es que he tenido la ocasión de disfrutar series televisivas que bien sea por sus calidades estéticas, interpretativas o temáticas me han engachado, y mucho.
Una de ellas es "Dexter", una serie de investigación policial que centra su atención en la destreza de un forense especializado en analizar la trayectoria de la sangre. Curiosos conocimientos si tomamos en cuenta que Dexter además de ayudar a rastrear a los criminales, también se encarga de sacarlos del paso. Para decirlo pronto, Dexter es un asesino en serie. No un asesino cualquiera, más bien uno con una retorcida ética que lo impulsa a trabajar a favor de una "asepsia social" que consiste en matar escrupulosamente a los criminales que pululan en el sur de la Florida. Eso sí, borrando a su paso todo rastro del crimen y del (otro) criminal.
El personaje de Dexter Morgan es deliciosamente interpretado por Michel C. Hall, un actor que previamente nos había regalado su David Fisher, el hijo homosexual encargado de las pompas fúnebres, en Six Feet Under.
Uno de los aspectos del personaje que más me atrae es su capacidad de construir máscaras para ocultar su naturaleza vengadora y, más particularmente, su pugna para evitar que esas mismas máscaras se caigan, aunque incluso tenga que atajarlas en el aire.
Seguiremos esperando impacientemente la segunda temporada.
De vuelta
El bar que era virtual desde hace unos cuantos meses, demasiados quizá, ya es real. Tan real como todas las peripecias, tragos amargos y, algunos dulces, que vienen adosados con la experiencia de regentar un bar en tierras lejanas.
Ya iremos contando desgranadamente algunas de estas aventuras. Y otras, para que el bar no siga siendo lo único y lo más importante en la vida de estas taberneras.
Y ahora sí, hasta muy pronto.
7.8.05
De mudanzas
En los últimos meses, Noche oscura y yo hemos estado preparando nuestra mudanza transoceánica (de Canadá a España). Tenemos tres semanas para terminar de desocupar la casa que vendimos, enviar las cosas más queridas por barco y, finalmente, irnos con las mascotas. Después de muchos años en Canadá, la sensación de emigrar de nuevo es sobrecogedora y, sin embargo, cargada de entusiasmo.El silencio de esta bitácora de un bar (de lo virtual a lo real) se ha debido a una larga cadena de eventos -unos estresantes y otros muy gozosos- que han precedido la mudanza (desde la venta de la casa hasta el matrimonio).
Las piezas de esta maqueta de Lego van encajando poco a poco. Por lo pronto, queda la intención de mantenerlas/los al día.
22.6.05
Plumero en mano
Hasta muy pronto (a ver si...)

Florian Schulz, Alemania
www.blueearth.org
21.4.05
Habemus matrimonius

Hoy es un día de fiesta. ¿Qué duda cabe? El Congreso de Diputados de España ha aprobado la reforma del Código Civil que permitirá el matrimonio de parejas del mismo sexo y la adopción conjunta. Como se reseña en el diario El País: "El proyecto tiene ahora que pasar por el Senado y regresar al Congreso para su aprobación definitiva. Según las estimaciones del ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, antes del verano podrá haber en España bodas entre personas del mismo sexo".
13.4.05
Juegos de niños

The Woodsman
Entre tantas ansiedades que aquejan a la sociedad estadounidense se destaca con mucho la pedofilia. Los medios de comunicación se dan a la tarea de explo(r/t)ar este tópico hasta la exacerbación ante la mínima sospecha de tan execrable gesto. El cine hollywoodense se ha encargado de avivar el interé$ que despierta el tema en las profundidades de los Estados Unidos de América, más particularmente, en las comunidades más conservadoras. En los últimos años han desfilado por las pantallas largometrajes como Happiness (Todd Solondz, 1998), Blue Car (Karen Moncrieff 2002) y, entre otros, el perturbador documental Capturing the Friedmans (Jarecki 2003). Sin dejar de nombrar otros casos europeos como la espléndida película danesa Festen (Thomas Vinterberg de 1998, la primera película en adherirse al canon “Dogme ‘95”) y la española La flaqueza del bolchevique (Manuel Martín Cuenca, 2003).
Al grano. Acabo de ver la película The Woodsman (Nicole Kassell, 2005). Por supuesto, he estado con el alma en un hilo, con un bate a la mano y con la intención de caerle a batazos al televisor al menor movimiento agresor del personaje protagónico, Walter, interpretado por un Kevin Bacon excepcional.
*NOTA DE CORTESÍA PARA LAS/OS LECTORAS/ES: En el próximo párrafo voy a lanzarme con el argumento de la peli, así que si tienen la intención de verla, pueden saltarse el párrafo en cuestión*
Walter acaba de cumplir una pena de 12 años de encarcelamiento por abuso sexual de niñas (de 9 a 12 años). Aturdido ante su nueva vida y, especialmente, con una muy precaria libertad, pues está bajo la supervisión y asedio constante de un policía muy malo (Sargento Lucas), pero que al final casi parece bueno (interpretado con mucho tino por Mos Def). Como es un relato de ficción, Walter pone un pie en la calle y de inmediato consigue trabajo en un aserradero (venga con la sierra eléctrica a cortar madera y yo con los nervios de punta porque estaba convencida de que se cortaría un dedo con tanta angustia). Lo cierto es que Walter no interactúa con sus compañeros de trabajo y procura mantenerse al margen de toda sospecha. Vickie (interpretada por Kyra Sedgwick –en plan chisme, esposa de Bacon) es una operadora de montacargas con quien comenzará establecerá, además de relaciones sexuales, un recorrido por los intrincados recovecos de su culpabilidad. A pesar de la simpatía y confianza de su amante, renuncia a su compañía y se sumerge en el horror que le provoca no poder responder a su constante pregunta “When will I be normal?”, donde “ser normal” es definido por el propio personaje como la posibilidad de observar, acercarse e incluso hablar con niñas sin caer en la tentación de materializar sus pulsiones sexuales.
La tensión aumenta lentamente ante la cercanía inquietante de su apartamento con un escuela primaria repleta de pesadillas con cola de caballo. Walter comienza a torturarse ante la observación diaria, a través de su ventana, de niñas, pero también de un joven pedófilo que se planta frente a la escuela al acecho de niñitos. Ese joven es el reflejo deformado y monstruoso del propio Walter, pero también representa la posibilidad de dar vida a la metáfora del leñador (woodsman) de la Caperucita roja (de Jakob y Wilhelm Grimm), quien con un hacha abre el vientre del lobo feroz y rescata a la niña ilesa.
Si The Woodsman se anuncia como una redención del pedófilo, a lo largo de la narración se convierte más en la exploración de su vulnerabilidad, de sus temores y de su (in)capacidad de ceder y/o renunciar a sus más oscuros deseos. Quizá sea éste uno de los aspectos más interesantes de la película, el acercamiento (repleto de matices) a un tema tan escabroso, donde al final no nos topamos de golpe con la glorificación de un héroe o la condena absoluta de un malhechor. Al final de la película sigo preguntándome sin éxito acerca de la gran histeria y morbo que despierta en las sociedades norteamericanas (Canadá y Estados Unidos) todo lo relacionado con la pedofilia. ¿Algún comentario?

Happiness

Blue Car

Capturing the Friedmans

Festen

La flaqueza del bolchevique

